Virtualware se suma al manifiesto Inspira

Vivimos en un mundo global y diverso donde la igualdad no está conseguida en muchos aspectos. Uno que le preocupa y ocupa a Deusto es la brecha de género y la tecnología. Es por ello que el 27 de noviembre, coincidiendo con el 165 aniversario del fallecimiento de Ada Byron, la Universidad ha presentado el “Manifiesto INSPIRA: Abriendo espacios a niñas y mujeres en ciencia y tecnología”.  En este acto, que cuenta con el apoyo de BBK e Iberdrola, organizaciones y personas de diferentes ámbitos y áreas de conocimiento han leído un fragmento del manifiesto y lo han firmado de manera pública.

El acto se ha iniciado con la intervención de una niña, del colegio Esclavas Fátima, participante del proyecto INSPIRA para el fomento de las vocaciones tecnológicas entre las niñas, para seguir con la presentación de Mª Luz Guenaga, directora de este programa de mentoring que en esta segunda edición y con el apoyo de las tres diputaciones forales, Innobasque y Elhuyar, cuenta con la participación de 104 mentoras, 1.200 estudiantes y 44 centros educativos.

 

A continuación, han tomado la palabra Asier Perallos, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Deusto; María Guijarro Ceballos, Directora General de Igualdad, Diversidad y Cooperación de la Diputación Foral de Bizkaia; Miren Elgarresta, Directora de Igualdad entre Mujeres y Hombres de la Diputación Foral de Gipuzkoa; Nekane Zeberio, Directora del Gabinete del Diputado Foral de Alava; Inés Macho Stadler, Consejera de Iberdrola; y Ander Barreiro, Secretario Técnico BBK.

Seguidamente, se ha iniciado con la presencia de 54 niñas y niños del Colegio Esclavas Fátima la lectura de este manifiesto que invita a cambiar y a trabajar activamente por la igualdad entre mujeres y hombres en el ámbito científico-tecnológicas, a través de 7 líneas de acción. Marta Macho Stadler, profesora de la UPV/EHU y Premio Emakunde 2016, ha leído la primera que apunta a “reflexionar y revisar la falsa creencia de que ya hay igualdad. Conocer los datos que demuestran que esta igualdad aún no existe y hay mucho trabajo que hacer por conseguirla”. Leire Cancio, Directora general de Elhuyar, ha declarado, en el punto dos, “reconocer públicamente que mujeres y hombres tenemos las mismas capacidades, derechos y responsabilidades, y merecemos por tanto el mismo reconocimiento”.
Leire Bilbao, Directora general de Innobasque, se ha comprometido, en el punto tres, a “dar a conocer las consecuencias de la falta de igualdad existente, y trabajar para concienciar a la sociedad de la necesidad de acciones positivas para evitarlas, promoviendo un sistema científico-tecnológico responsable y diverso”. Lorena Fernández, Directora de identidad Digital de la Universidad de Deusto y mentora del programa, ha leído el cuarto punto que indica que hay que: “visibilizar a las mujeres científicas y tecnólogas históricas y actuales, poniendo en valor su trabajo y construyendo nuevos referentes”.

Unai Extremo, CEO de la empresa Virtualware, en representación de las empresas que participan con sus mentoras en el programa Inspira, ha sido el encargado de leer el punto quinto que habla de: “revertir los estereotipos sociales, desmitificando las creencias sobre los roles de género; facilitando información sobre las carreras científicas y tecnológicas; y dando a conocer el amplio abanico de posibilidades profesionales de las STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas)”. Por su parte, Ainhoa Iribarren, del Colegio Esclavas Fátima y en representación de las niñas del proyecto, ha leído el sexto compromiso que apunta la necesidad de: “favorecer un contexto social y educativo en el que las niñas se vean animadas, capaces y reconocidas para que puedan elegir su futuro sin condicionamientos”. Y el séptimo punto y último, leído por Arturo Esteban, profesor de Primaria de Maristak de Bilbao, en representación del Centro Escolar, habla de “contribuir al empoderamiento de las mujeres, desarrollando acciones en todas las dimensiones para conseguirlo”.

Tras la lectura de estos fragmentos de la declaración se ha terminado el acto con la firma conjunta a la que también se han sumado representantes de Gobierno Vasco, Emakunde, Unesco Etxea-Centro Unesco País Vasco, Telefónica, Tecnalia, Blog Doce Miradas, Cadena SER, El Correo y universidades vascas. Todos los firmantes se han comprometido así a trabajar con el prisma de género, un hecho que nos encamina a revisar la igualdad en su conjunto. En este sentido, este Manifiesto es solo una iniciativa de todas las que tienen que ponerse en marcha. Todos son sensibles a otras actuaciones, y desde este punto de partida, se quiere seguir avanzando y profundizando en la igualdad a todos los niveles.

El manifestó está disponible en: http://inspirasteam.net/manifiesto y cualquier entidad, colectivo o persona que así lo quiera, puede adherirse a él.
Desde 2016, varias trabajadoras de Virtualware han formado o forman parte de INSPIRA, colaborando como mentoras. Maria Madarieta, Responsable de Gestión de Proyectos de Virtualware, Noemi Bellota, Ilustradora y Diseñadora, y Blanca Rey, programadora 3D, están llevando a cabo numerosos encuentros con niñas de varios centros escolares, para ayudar a disipar dudas y objeciones sobre las profesiones en ciencia y tecnología.

Acerca del proyecto INSPIRA

El Proyecto INSPIRA nace de la necesidad de promocionar vocaciones científicas y tecnológicas entre el alumnado vasco y de la urgencia de hacerlo entre las niñas. El número de estudiantes que optan por una formación en tecnología decrece cada año. Y en el caso concreto del colectivo femenino, los datos se agudizan aún más. A pesar de que el 54,3% del total de estudiantes del sistema universitario español son mujeres, su presencia en las titulaciones técnicas como Ingeniería y Arquitectura decae al 26,4%.

Son hechos demostrados que menos mujeres eligen una profesión tecnológica, menos mujeres trabajan en el mundo científico/técnico, las mujeres llegan a puestos de menor importancia y perciben salarios inferiores en puestos de igual relevancia.  Estos hechos no se deben a un menor gusto, a una menor capacitación, a una inferior vocación, o a un inferior desempeño. Son los factores sociales, culturales y educativos los que empoderan, reconocen e incentivan menos a las mujeres que a los hombres. Son los estereotipos, procesos de socialización, roles de género, machismos ocultos con los que construimos la educación y la sociedad los que hacen creer que las mujeres son menos capaces y los que provocan que las mujeres sean menos valoradas, social y económicamente.

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